NO HAY PEOR CIEGO QUE EL QUE NO QUIERA VER.

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NO HAY PEOR CIEGO QUE EL QUE NO QUIERA VER.

Por: Ariel Clavijo

Cuando miras, conoces y sabes  cuando una persona comete una falta, pero no quieres verla, te confabulas con aquel que la comete. Ese es el caso de aquellos que están mirando y escuchando por los medios los atropellos, maltratos, represión, golpizas, detenciones, actos de repudio, violaciones de los derechos humanos, abusos y otras clases de delitos que sufre el pueblo cubano y continúan aupando las negociaciones entre los Estados Unidos y la tiranía de la dinastía de los Castro. No solo apoyan las concesiones que les otorga el País más poderoso del mundo a los destructores de la economía cubana, también apoyan el dialogo de sectores del exilio con aquellos que tienen sus manos manchadas de sangre; de la sangre de aquellos valerosos cubanos que supieron enfrentarse con las armas en las manos al poderío de los usurpadores del poder, de aquellos que, llamándose libertadores, fueron capaces de derogar la Constitución del 1940, para de esa forma comenzar a desmantelar lo que con tanto esmero , dedicación y sentido patriótico, elaboraron aquellos que si pensaban en el bienestar de nuestro pueblo, los que establecieron el orden constitucional de los derechos de los trabajadores, de los estudiantes, de los campesinos y de la mujer en nuestra patria.
A pesar de conocer los resultados negativos que han tenido intentos anteriores de dialogo con el tirano, están tratando de establecer uno más a sabiendas de las declaraciones tajantes del tirano de turno, Raúl Castro que en Cuba todo los cambios se realizaron en el 1959 con el triunfo de la Revolución. Esto quiere decir que la burla estará presente en cada uno de los intentos de dialogo con la tiranía, incluyendo los esfuerzos de los Estados Unidos y sus concesiones a la tiranía que continua exigiendo el levantamiento del embargo, la entrega de la Base Naval de Guantánamo y la indemnización por los danos ocasionados por el embargo.
El exilio y el pueblo de Cuba, juntos, deben buscar la fórmula para el derrocamiento del tirano. Somos un solo pueblo, no ha existido nunca la división que algunos quieren hacer ver que existe cuando hablan de reconciliación. Nosotros necesitamos estar unidos en la lucha que nos dará la victoria sobre el tirano. Necesitamos demostrarle al mundo que somos eso, un solo pueblo, y como tal, tenemos derecho a exigir la terminación de la cruel tiranía que nos oprime. Para eso tenemos que desprendernos del egoísmo, del caciquismo, del protagonismo absurdo, de las ideas de reconquistar una revolución que fracaso.

Estamos viviendo una etapa en la que la tecnología predomina y todavía hay muchos que piensan en la lucha armada como la única solución para derrocar al tirano, pero el tirano también conoce que la era de las guerras frontales es del pasado y conoce cuales son las ventajas de la aplicación de la tecnología en la vida del pueblo, en la economía, en la construcción, en la agricultura y en todos y cada uno de los aspectos y sectores de la vida de un pueblo. El tirano le está negando el derecho a esa tecnología a nuestro pueblo porque es conocedor que su aplicación provocaría la avalancha que terminaría con su permanencia en el poder.
Como pueblo, necesitamos converger en ese camino que dé al traste con el tirano como tarea principal, luego, aquellos con aspiraciones políticas, tendrán la oportunidad de desarrollarlas, pero en una Cuba libre, en Democracia, con una economía de mercado capaz de engrandecer a nuestro pueblo y cubrir todas sus necesidades; donde podamos elegir libremente a través del sufragio a nuestros gobernantes, donde existan diversos partidos políticos capaces de llenar las expectativas de cada ciudadano, donde nuestros hijos puedan escoger libremente sus estudios, sin tener que verse obligados a ser máquinas de matar o de ser explotados por el Estado.
Rectificar es de sabios y es a lugar el llamado de estudiar las posibilidades de derrocar al tirano sin tener que bajar la cabeza, sin humillaciones, sin lastimar a aquellos que sufrieron la perdida de familiares en los campos de batalla contra el tirano y frente al paredón, los perdidos en el mar y sobre todo, de aquellos que antes de morir quieren ver su patria libre y soberena con la familia unida nuevamente y una economía fuerte.
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